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Oraciones a Edith Stein
Amada Santa Teresa Benedicta de la Cruz Hija
del Día del Perdón Mártir de Auschwitz Maestra de la Iglesia. Abrazadora de la Cruz con un amor como el de Cristo,
Descendiente de Abraham, Hija de Nuestra Señora del Monte Carmelo, Tú que profundamente te gozas en los corazones
del Mesías y de su Madre, por favor intercede por mi.
Oh Dios, si es tu
Voluntad, permite que Santa Teresa Benedicta de la Cruz, que creyó en tu Hijo en vida y lo siguió hasta la muerte
por martirio, intercede por mí en esta petición (mencionar aquí su petición). Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo
Nuestro Señor, ¡Amén!
Señor, Dios de nuestros
padres, Tú condujiste a Santa Teresa Benedicta a la plenitud de la ciencia de la Cruz al momento de su martirio.
Llénanos con el mismo conocimiento; y, por su intercesión, permítenos siempre seguir en búsqueda de ti, que eres
la suprema Verdad, y permanecer fieles hasta la muerte a la alianza de amor ratificada por la sangre de tu Hijo por
la salvación de todos los hombres y mujeres. Te lo pedimos por nuestro Señor, ¡Amén!
Yo permaneceré contigo
Yo permaneceré contigo…
Tú reinas a la derecha del Padre en el reino
de tu eterna gloria como la palabra de Dios desde el principio
Tú reinas en el trono del Todopoderoso en forma
humana transfigurada desde la culminación de tu trabajo en la tierra
Yo creo en esto porque tu palabra tanto me enseña y
porque creo, sé qué alegría me da y qué bendita esperanza florece de ella.
Porque donde Tú estás, ahí también están los tuyos el
cielo es mi tierra gloriosa comparto contigo el trono del Padre
El eterno que hizo todas las criaturas quien, tres veces
santo, abraza a todo ser además tiene un silencioso, especial reino suyo.
La habitación más íntima del alma humana es el lugar favorito
de la Trinidad su trono celestial en la tierra
Para liberar este reino celestial de la mano del enemigo el
Hijo de Dios vino como el Hijo del Hombre dio su sangre como el precio de la entrega
En el corazón de Jesús, que fue atravesado, el reino de la
tierra y de los cielos se unen. Aquí está para nosotros la fuente de la vida.
Este corazón es el corazón de la Divina Trinidad, y el centro
de todos los corazones humanos que nos concede la vida de Dios.
Nos atrae hacia sí con poder secretos nos esconde en el seno
del Padre y nos inunda con el Espíritu Santo.
Este corazón, late por nosotros en un pequeño tabernáculo donde
permanece misteriosamente escondido en esa quieta, blanca hostia.
Ése es tu trono real en la tierra, Oh Señor, que visiblemente
has erigido para nosotros y te complaces cuando salgo a su encuentro.
Lleno de amor, Tú hundes tu mirada en la mía y acercas tu
oído a mis palabras silenciosas y llenas de paz mi corazón.
Aún así tu amor no se satisface con este intercambio que
todavía podría conducir a la separación tu corazón requiere más.
Tú vienes a mí como alimento de la mañana en cada pausa cotidiana. Tu
carne y tu sangre se convierten en comida y bebida para mí y algo maravilloso ocurre.
Tu cuerpo misteriosamente penetra el mío y tu espíritu
se una al mío: no soy más lo que alguna vez fui.
Tú vas y vienes pero la semilla que sembraste
para futura gloria, permanece enterrada en este cuerpo de polvo.
Un esplendor del cielo se queda en el alma, un brillo profundo
se queda en los ojos, una elevación en el tono de voz
Ahí permanece el lazo que une un corazón al otro el arroyo
de vida que brota de la tuya y anima a cada miembro.
¡Qué maravillosos son tus prodigios! No podemos más que asombrarnos
y balbucear y caer silenciosos porque el intelecto y las palabras fracasan.
Y yo permanezco contigo
Edith Stein

Esta pagina fue hecha con Amor a Dios ; para a mi, para Uds.
y para todo aquel que Ame a Dios Nuestro Señor
cualquier consulta que me quieran hacer; la contestare
con todo mi amor.
Gracias,

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